TOP: 5 consejos para aliviar los síntomas de la vulvodinia

La vulvodinia es un trastorno cuyos síntomas se relacionan con dolores insoportables en la zona genital –principalmente en la entrada vaginal, aunque puede extenderse a lo largo y ancho de la vulva–.

 


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TOP: 5 consejos para aliviar los síntomas de la vulvodinia

La vulvodinia es un trastorno cuyos síntomas se relacionan con dolores insoportables en la zona genital –principalmente en la entrada vaginal, aunque puede extenderse a lo largo y ancho de la vulva–. Hay ocasiones que el dolor puede ser tan agudo que ni el uso de una copa menstrual ni práctica sexual con penetración ni revisiones ginecológicas ni el roce de ropa íntima se puede aguantar. 

De acuerdo con los expertos en salud sexual, la vulvodinia puede desarrollarse desde la primera vez que se intenta una penetración –como la introducción de una copa menstrual o de un tampón– o a partir de un evento –como una infección vaginal o una situación psicológicamente traumática– que produjo dolor en donde antes no existía

Descubre más: ¿Qué es la vulvodinia y cómo se puede tratar?

 

Las causas de la vulvodinia

Por norma general, la vulvodinia tiene orígenes multifactoriales. Es decir, las causas de la vulvodinia puede implicar una alteración genética, hormonal, inflamatoria, musculoesquelético, neurológico y psicosocial. No obstante, muchos ginecólogos descartan este trastorno debido al desconocimiento sobre la misma. En caso de sufrir los siguientes síntomas, acude a tu ginecóloga de confianza para explicarle tus sospechas:

Dolor en la zona vulvar causado por: 

    • Infección, como la candidiasis o herpes; 
    • Inflamación, como desórdenes inmunológicas; 
    • Neoplásticidad, como el trastorno de Paget o células escamosas por un carcinoma; 
    • Causas neurológicas, como neuralgias –dolores de cabeza–, compresión o heridas en los nervios, neuromas; 
    • Trauma, como ablación; 
    • Causas latrogénicas, como quimioterapia, radiación o dificultades postoperativas;
    • Suelo pélvico contracturado o debilitado;
    • Deficiencias hormonales, como síndrome genitourinario por menopausia, atrofia vulvovaginal, amenorrea, etcétera.
    • Factores psicológicas, como trauma complejo.  

Las principales sensaciones de vulvodinia pueden relacionarse con dolores en la zona genital durante más de tres meses. Los dolores pueden localizarse en zonas específicas –como en el clítoris o los labios externos o internos– o generalizados, sentirse con el contacto o aparecer de pronto y tengan un patrón temporal –es decir, que sean intermitentes, persistentes, constantes, inmediatos o tarde en desaparecer–. 

Descubre más: ¿Se puede tener sexo con un suelo pélvico debilitado?

 

vulvas vulvodinia

 

Consejos para aliviar los síntomas de la vulvodinia

 

  1. Relajación del suelo pélvico. Para relajar los músculos pélvicos –a diferencia de las contracciones llamadas ejercicios de Kegel–, es importante acostarse boca arriba, las piernas ligeramente separadas al ancho de la cadera y empezar a respirar profundamente. La idea es que con cada exhalación, los músculos del suelo pélvico se abran como si fueran flores floreciendo. Este tipo de respiración se necesita practicar unas 3 o 5 veces al día, en especial cuando hay dolor. 
  2. Respiración diafragmática. Estando acostada con las piernas separadas al ancho de la cadera y las rodillas dobladas, es importante empezar a respirar con consciencia. De modo que al inhalar, el estómago se eleve junto con el pecho, y al exhalar, adentrar el estómago como si quisiéramos que el ombligo tocase el suelo. Este tipo de respiración necesita practicarse unas 3 o 5 minutos al día en cuanto se sienta tensión muscular o alguno de los síntomas.
  3. Baños de vapor o aplicaciones de calor en la zona pélvica. Con aplicar un poco de calor en el abdomen, espalda baja y pelvis durante 10-15 minutos al día puede ayudar a aliviar la tensión muscular, espasmos y dolor. El calor –no por eso un calor que queme– ayuda a aliviar el dolor pélvico relacionado con tensión muscular, hemorroides, fisuras y tejidos irritados. 
  4. Posición de niño. Otra manera de disminuir la sensación de dolor pélvico es la posición de niño con las rodillas cerca del pecho. Esto permite relajar la musculatura pélvica expandiendo de manera natural la cadera. Esta posa requiere practicarse entre 1 y 5 minutos a diario, combinándose con las respiraciones diafragmáticas y los ejercicios de relajación del suelo pélvico. 
  5. Usar churros de piscina en la parte posterior de la cadera. Al rodar los churros dando un masaje en la parte posterior de la cadera permitirá relajar la musculatura del suelo pélvico y reducir la sensación de dolor.
  6. Tratamiento psicoterapéutico con una sexóloga o psicóloga de confianza y éticamente responsable. 

Pero ante todo, y lo más importante, es visitar una ginecóloga, sexóloga y fisioterapeuta especialistas en trastornos del suelo pélvico para enfrentar este malestar. ¡No es normal sentir dolor!

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Autora de la nota: @maria.jose.ca

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